NO SOLUCIONES SINO BUENAS SOLUCIONES: EL CENTRO DE SALUD DE SALAS DE LOS INFANTES, BURGOS

Un nuevo año, y como siempre, multitud de proyectos y expectativas. Pero además de eso, en TCU Arquitectos hemos querido mirar atrás un momento, para recordar uno de nuestros proyectos queridos: el Centro de Salud de Salas de los Infantes, en Burgos. Estamos convencidos del papel de la arquitectura en la sociedad, y especialmente del de la sociosanitaria. Y no se trata de una vocación nacida al rebufo de la demanda creada por el Covid; llevamos 20 años aprendiendo para dar mejores soluciones arquitectónicas a programas tan complejos como los sanitarios. Queremos compartir una de las partes más bonitas de esta obra: el proceso de diseño desde sus premisas fundamentales.

 

“Ante todo, la función: albergar un pequeño programa sanitario que pueda ser utilizado por todos los habitantes de Salas de los Infantes. Uno de los errores más habituales de los edificios públicos es no conseguir que el usuario sea capaz de orientarse en él por sí mismo. Siendo conscientes de esto, la prioridad que ha presidido nuestro proyecto desde el inicio es conseguir que los pacientes puedan moverse de forma autónoma y cómoda por el Centro. Este aspecto se vuelve aun más importante cuando hablamos de una experiencia médica, que suele ir acompañada de cierto grado de ansiedad, cosa que dificulta más la orientación de los visitantes.

Gracias a la aplicación de un transparente orden interno -que acabará trascendiendo al exterior y conformando su imagen-, basado en la zonificación de áreas afines, se consigue una claridad de usos y de circulaciones. Por una parte, se agrupan los usos que concitan más actividad diaria: Consultas, Extracciones, Rehabilitación y Obstetricia con Sala de Usos Múltiples; por otra, aquellas que se desarrollan a otro ritmo, ininterrumpidamente día y noche: Atención Continuada (Urgencias) y Soporte Vital Básico.

 

Estas zonas constituyen dos brazos perpendiculares y, entre ellos, en el interior de su ángulo, se sitúan los Servicios Internos: Administración, Vestuarios e Instalaciones. Esta L se recorre longitudinalmente a lo largo de su eje central, dando lugar a unos recorridos sencillos e inequívocos. Para completar estas circulaciones, y obedeciendo a la misma lógica, se crean dos núcleos verticales. Uno público, situado en el centro del ala “diurna”, de amplio desarrollo y proyección, conecta las salas del programa con más intensidad de uso diurna. El otro, pensado para los trabajadores y por lo tanto de menores dimensiones por ocupación, se encaja en la charnela, perfectamente integrado en el área de Servicios.

Queda así organizado el programa y flujos interno.

Y al exterior, ¿cómo conseguir que un pequeño volumen, como es el de este Centro de Salud, compacto adquiera personalidad propia, se distinga? Fieles a la idea de que exista un orden natural que exude del interior al exterior, la respuesta viene dada por el carácter propio de los usos. Las salas de Fisioterapia y Usos Múltiples necesitan de espacio, luz y aire. Su altura necesita crecer, y así se muestra al exterior: monumental de día; faro en la noche, dejando salir la luz interior por su frente acristalado, desnudo.

Pequeños gestos van tallando el resto del volumen, marcando los accesos a las tres zonas principales del Centro. Un equilibrado juego de entrantes y salientes en la fachada consigue atraer al usuario -externo e interno- intuitivamente, dirigiéndole a su destino de forma eficaz.

En la fachada posterior, una delicada hendidura en el encuentro de los dos brazos -la única existente en este frente- ahonda en la diferenciación entre las actividades diurnas y nocturnas. Un corte sutil, de bisturí, que revela claramente el cambio de programa, carácter y usuario que se produce en el interior.

Es la expresión del orden y claridad que recorre el proyecto de principio a fin.

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